The home of the Twelve Olympians… and yours too
9 Mar
Estos últimos días estoy sufriendo un auténtico tornado de confusión, duda y frustración. Y, por momentos, estoy empezando a cansarme y enfadarme.
Todo viene con motivo de tener que justificar una decisión. Uno hace decisiones en la vida, que afectan a unos, a otros, a uno mismo o incluso a nadie. Pero hasta la fecha, nunca me había encontrado en la tesitura de tener la convicción de que lo que he decidido está bien hecho de acuerdo a mis principios y valores, pero la justificación de dicha decisión no le vale a nadie.
No es cuestión de explicar, más o menos, la decisión; sino que nadie parece querer entenderla. Si supiese porque no la entienden o porqué no la aceptan, quizás podría intentar otra vía, pero no es el caso. Las personas afectadas por la decisión, parecen comprenderla perfectamente pero no acaban de aceptarla, y por tanto, mi impresión es que no la entienden. Quizás es que lo estoy haciendo mal, o quizás es que realmente me he equivocado en mi decisión y soy yo quien no quiere aceptar el error (y en esto, por desgracia, soy un auténtico cabezota…).
Esta situación está provocando que llegue a la conclusión de que es mejor satisfacer a esos que parecen no entenderla, a costa de perjudicar a otros. Lo peor, es que estoy empenzando a asumir que es aceptable perjudicar a unos a costa de satisfacer a esos que me están dando un auténtico quebradero de cabeza, es decir, estoy invirtiéndo las cosas para obtener una paz mental, que realmente necesito.
Sin embargo, también pienso que hay que resistir, pues las decisiones no tienen porqué gustar a todos (en muchas situaciones intento equilibrar la balanza para que todos estén a gusto, a costa, de perjudicarme a mí; pero sabiendo que he conseguido el equilibrio y que ese perjuicio que me he provocado vale la pena) y en ésta ocasión es imposible encontrar un equilibrio.
Resumiendo, tengo la convicción de que lo he hecho bien, pero tengo a un grupo de afectados por dicha decisión a los que, logicamente, no les gusta nada. Y ésta vez, estoy dispuesto a aceptar el desequilibrio pues la decisión es buena.
2 Mar
Hoy me ha dado por mirar las notas de una asignatura de los estudios de Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad de Valladolid, que curso, aunque he decidido no prensentarme, cuyo nombre es “Señales Aleatorias y Ruido” (coloquialmente conocida como SAR). Así de primeras puede parecer una farragosa asignatura de señales, ondas y esas cosas raras que estudian y, algunos hacen, los de teleco. Pero no, no es así, es un nombre más para denominar la asignatura que yo cursé, y aprobé :P, en los estudios de Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas en la misma Universidad; aunque con la salvedad de que yo no dí un tema que en SAR si se da, pero dí otros temas que en SAR no…
La cuestión es… ¿a qué coño me pongo yo a hablar de SAR? Porque ni siquiera me he presentado. Pues se debe a que hoy han salido las notas de dicha asignatura y como me gusta la estadística (a pesar de no prensentarme a SAR, aunque eso es otro tema), me he puesto a echar cuentas.
De los 266 matriculados, así es… 266, sólo se han presentado al exámen 73 (bueno, sólo han presentado el exámen para su correción 73, pues por lo visto permiten no entregar el exámen para no consumir una convocatoria); es decir el 27′44% de los matriculados tenían ciertas aspiraciones de aprobar, no está mal uno de cada cuatro…
De los 73 presentados, han superado el exámen con éxito, 28, es decir 38′36%; y por lo tanto, lo han suspendido, 45, es decir el 61′64%. Esto supone que 4 de cada 10 exámenes presentados han aprobado o también 6 de cada 10 exámenes han suspendido.
Si extrapolamos estos datos a los 193 alumnos que no se han presentado (a lo que sumamos los que han suspendido, 45), nos queda que, de los 238 que están matriculados pero no han superado, todavía, la asignatura (he insisto, suponiendo porcentajes similares a los expuestos anteriormente) se presentarán, en Septiembre, alrededor de 65 alumnos, de los que unos 25 superarán con éxito el exámen y el resto, 40, lo suspenderán. Logicamente, esto es bastante variable, porque no dispongo de más muestras a lo largo de los últimos 3-4 años para poder obtener una estimación adecuada del porcentaje de Septiembre, y de hecho, lo normal, es que esos 45 que lo han suspendido ahora, la gran mayoría se presente (pues ya se lo han estudiado, aunque esto es algo más subjetivo, aunque cuantificable con más datos). Por lo que, en Septiembre, es posible que de los 266 matriculados que había en la asignatura, queden 213 (alrededor del 80%) con la asignatura para otro año. Es decir, superarían la asignatura 2 de cada 10 matriculados.
A lo que voy es que me parece una brutalidad el índice, tan bajo, de personas que presentan el exámen de los matriculados. No es tan raro el índice de aprobados/suspensos, en tanto que si bien suspenden más de la mitad de los presentados, hay que tener en cuenta que debido a esa posibilidad de poder no entregar el exámen, los que lo hacen, presuponen, en su mayoría, que es probable que aprueben.
No entro en la media de los aprobados y los suspensos, aunque a ojo, sale más o menos un 3 en los suspensos y un 5 y pico en los aprobados. Motivo también de preocupación porque significa que quien aprueba, en su mayoría lo hace justo y por los pelos.
No sería preocupante el número de matriculados si el número de presentados fuese mayor y, probablemente, en consecuencia, el resto de índices también; lo cual indicaría que es una asignatura que se matricula mucha gente (en este caso es obligatoria, así que todo el mundo tiene que tragarla), pero al ser tan bajo, creo que hay un problema en dicha asignatura, bien de interés (dudo que la gente pierda interés por una asignatura que debe aprobar para obtener el título) o bien de metodología (en la enseñanza) o bien de evaluación.
Esta situación, yo la conozco como tapón. Y aquí es donde entro al trapo. La obsesión de algunos profesores por hacer de su asignatura la clave de la carrera (si no la apruebas, te aguantas y no hay título) no la comprendo. Entiendo que unas asignaturas más difíciles que otras, pero ninguna la más importante, pues todas las asignaturas usan conceptos de otras.
Así que… creo que, en SAR, deberían modificar tanto la metodología de enseñanza para lograr que más gente tenga interés por la asignatura y presente su exámen porque confía más en los resultados del mismo, como la forma de evaluación (si las notas medias tanto de los suspensos como de los aprobados son tan bajas, o bien son tontos los que se examinan o bien no han estudiado, y no creo que la gran mayoría no lo haya hecho, o bien la forma de evaluación propuesta en el exámen no es adecuada y provoca estos resultados)
Resumiendo… si bien he usado datos reales para extrapolarlos a otro momento (cuando con datos de períodos anteriores podría aproximar con mucha más precisión), creo que queda demostrado que hay un problema en esta asignatura de estadística. Los números indican algo y mi sentido común (viendo los exámenes que se plantean) me indicaba que habría problemas.
Recuero que uno de mis profesores, dijo una vez: “Mi asignatura es troncal, así que tenéis que aprobarla para terminar“, lo dijo con tono irónico y después de haber comentado los resultados de otra asignatura que daba él. La interpretación de lo que dijo era algo como: “Tu terminas la carrera cuando yo quiera“. Lo cual me da pena, porque esto deriva en que la gente asuma que tiene que hacer la asignatura correspondiente pero con un interés nulo.
En Septiembre, probaremos suerte con la Estadística, o con SAR, o con la ciencia que confirma el sentido común
PD: ¿Por qué no me presenté a SAR? Pues porque no me miré el tema por el que no me quisieron realizar la convalidación, me revienta repasar lo que ya he aprobado, pero si lo tengo que hacer, que sea como base para aprender algo nuevo, no un puñetero tema que me puedo mirar en cualquier libro. Y luego dicen que todas las ingenierías son iguales… hasta que te encuentras a los profesores que te dicen que no convalidan por un tema, y luego como premio de consolación te dicen… “Tampoco te va a suponer mucho problema, si ya lo has estudiado”, a lo cual, pienso… “Cierto, lo he estudiado pero tengo que emplear el puñetero tiempo en repasar tu asignatura a costa de reducir el tiempo de estudio de otra cuyo temario jamás he visto, y tú tienes la posibilidad de examinarme de aquella parte que consideras que no he dado”